NUESTRA RED DE COACHES

lpinea

Elizabeth Robles Bonilla

Coach en Desarrollo Organizacional

1992

Siendo estudiante de su último año de preparatoria, el libro “La Ciencia de los Alimentos” de Norman Potter, fue el llamado que la llevó a elegir la carrera de Ingeniería en Alimentos. Le pareció que la Ingeniería era la oportunidad perfecta para ella, de poner al servicio de la sociedad los avances de la ciencia, ¡para la solución de problemas reales! Mientras realizó sus estudios, confirmó que la ingeniería fue para ella un entrenamiento en un “modo de pensamiento”, multidisciplinario y sistémico, “un enfoque” que la facultaba a diseñar soluciones y resolver cualquier problema, reto o dificultad.  Desde este punto de su vida, se vislumbraba en ella una vocación de servicio, y un interés genuino por la consultoría.

1996

Graduada como Ingeniera en Alimentos de la FESC UNAM, con el plus de una especialidad en Ingeniería de Refrigeración y Congelación, comenzó su trayectoria profesional. Su primer trabajo fue participar en la instalación de un congelador en espiral de gran capacidad (IQF, individual quick frozen) en Pilgrims Pride.  Completado el emocionante período de instalación, los ajustes al equipo de las condiciones de temperatura, humedad y velocidad de banda en el panel de control cada mañana, y el monitoreo de éstos durante el día, eran en realidad su tarea más sencilla. Lo que a Elizabeth resultó inquietante descubrir, en esa primera experiencia laboral, más allá de la moderna infraestructura que la empresa podía disponer y de su función como personal calificado para solventar cualquier contingencia en la tecnología de congelación; fue que había barreras invisibles que podían mermar peligrosamente los resultados del negocio, y que estas barreras estaban ligadas a las relaciones, las actitudes y los comportamientos de la gente.  Su verdadero reto laboral fue asumir el control y el liderazgo de una, dos, tres y cada vez más líneas de proceso (partido, deshuesado, marinado, emplayado, congelado). Pasó de2 a 200 personas a su cargo distribuidas en la mitad de la planta, todas ellas mujeres, que además nunca habían tenido como supervisora ni como gerente, a una mujer. Su función se extendía a coordinarse con las áreas de Calidad, y de Ventas, a las que reportaba y con las que debía trabajar en conjunto, para llegar a los resultados diariamente establecidos y exigidos. Así fue iniciándose, no sin tropiezos, en el rigor de la eficiencia de una empresa de clase mundial.

1999

Tras unos años en Pilgrims Pride, su necesidad de acción le pedía otra cosa. Buscó una oportunidad Walmart División Sam’s Club. Consiguió la posición de Gerente de Perecederos y aquí se abrió un nuevo mundo de aprendizajes que reforzaron su entendimiento de los negocios. Sus aprendizajes fueron muchos: Filosofía del negocio, Cultura Organizacional, Grassroots, Análisis de los Estados de Resultados, Control de Inventarios, Financiamiento del negocio con “Vueltas al Inventario”, Entrenamiento del Personal, Presupuesto (Forecast y Budget) diario, mensual y anual, planificado 6 meses por adelantado, Comunicación diaria en la junta de 10 minutos, Prevención de Riesgos, Brigadas de Protección Civil, Presencia en el Piso de Ventas… Una Escuela, un Laboratorio de Negocios, un Plan de Carrera. Tras años de aprendizajes, nació en ella el deseo de transmitir a otros el conocimiento sobre las bases del éxito para los negocios que había estado aprendiendo. Le seducía la idea de “evangelizar” en negocios a todo aquel que lo necesitara, en especial al pequeño empresario local.

2002

Ya desde tiempo atrás, los socios de negocios (titulares de una membresía de negocios) en Sam’s Club, solían pedirle opiniones y recomendaciones sobre ciertos problemas técnicos relacionados con sus negocios. Durante las ponencias una reunión de ANTAD, Elizabeth vislumbró el modelo con el que podría integrar soluciones técnicas, con las habilidades “blandas” necesarias para la consecución de logros, a través de la Gestión del Cambio Organizacional.  Se sumergió por los siguientes de meses en el estudio de las Organizaciones Orientadas al Aprendizaje y resolvió prestar servicios de consultoría implicados en aspectos de emprendimiento, planificación estratégica y desarrollo organizacional.

2003

Inició ofreciendo sus servicios como asesora, tanto en pequeños negocios, en empresas y en proyectos. Bajo ese rol consiguió ser partícipe -y muchas veces responsable- de una gama de proyectos que excedieron sin duda su campo de formación inicial. Principalmente proyectos relacionados con infraestructura para los Servicios de Salud (Telemedicina, Dispositivos Médicos, Plantas de Esterilización y Mantenimiento de Instrumental Quirúrgico, así como el diseño de Servicios Integrales para Servicios de Salud) tanto en instituciones Públicas como Privadas. Esto implicó una enorme responsabilidad, y cuanto más se empeñó en comprender estos campos conexos, más fue ampliándose la gama de proyectos en los que fue requerida a participar, y más propensa estuvo a ganar sensibilidad, mejores juicios y criterios, que pudo ir aplicando en proyectos subsecuentes.

2005

Desde este año, promovió sus servicios bajo la marca de Consultoría Social y Empresarial. Contaba con reconocimiento como asesora especializada en temas de salud, y fue invitada a diferentes agrupaciones colegiadas para discutir y participar en proyectos relevantes: Expediente Clínico Electrónico (SSA y Telemedicina Anáhuac 2006), y el aumento en las exportaciones de los Dispositivos Médicos (Mapa de Ruta Tecnológica, Promexico 2008), así como la integración y propuesta de proyectos de Asociación Público-Privada, APP (Fundación Altius y Phillips Mexicana), por mencionar algunos. Se unió al cuerpo de asesores de diferentes Instituciones Educativas de prestigio, como la Universidad Anáhuac Campus México Norte, y el Tecnológico de Monterrey, Campus Ciudad de México. En este último, participó como Broker Tecnológico para el Parque Tecnológico de Ciencias para la Vida, inaugurado en dicho Campus, en el año 2010.

2010

Hace una pausa para la maternidad y para ocupase de su familia, recién conformada dos años atrás. Destina todo su tiempo a la crianza, el cuidado y el deleite de ver crecer a su hijo, el cual mostró siempre interés por aprender y entender todo a su alrededor. Se descubrió varias veces a sí misma explicando fenómenos físicos a su hijo, y disfrutó mucho ayudarlo a observar el mundo y a comprender, hasta que el hijo inició la educación primaria, y los ritmos y contenidos de aprendizaje fueron dictados por el sistema educativo.  Para ser honestos, tanto a ella como a su hijo, les pareció que dejó de ser divertido. Para compensarlo y para no perder el encanto de aprender y de crecer, dedican aún hoy en día, todo el tiempo libre que le dejan las tareas, a encontrar aprendizajes nuevos, como la música, el tenis, la natación o el futbol.  Actividades a las que Elizabeth le gusta acompañar a su hijo, y celebrarle cada vez que éste tiene un avance, destaca o participa con entusiasmo de alguna de ellas.

2014

Un momento de ruptura familiar involuntaria, llevó a Elizabeth a la separación y posterior divorcio. Le tomó un tiempo definir qué elegir para ella y su hijo, como estilo de vida. No deseaba enclaustrarse en la demandante vida corporativa que ya conocía, y ciertamente llevaba años sin ofrecer servicios de consultoría. Intentó, pero no consiguió conectar ningún gran proyecto como antaño, y en realidad no deseaba comprometerse con proyectos muy demandantes en tiempo, que le restaran presencia con su hijo, que era aún muy pequeño. Así que se ocupó de varios pequeños proyectos a la vez, eligió los que podía atender con relativa rapidez, con simpleza, para poder sortear su tiempo entre ellos y su condición de mamá soltera. 

2015

Durante la presentación de sus servicios a un nuevo prospecto, éste hizo a Elizabeth una propuesta laboral interesante, que resolvía su delicada situación.  El prospecto era un emprendedor de la construcción. Su historia era interesante. Era un distribuidor de mármol que generó ganancias sustanciales que alimentaron su creatividad, y le dieron el flujo de efectivo suficiente para financiar un desarrollo habitacional de 10 departamentos en Ciudad de México. La propuesta mutua no fue de una sociedad como tal, lo cual habría beneficiado enormemente a Elizabeth, pero sí un pacto de alianza en la que Elizabeth aportó, a cambio de una iguala mensual, el desarrollo y el control de una nueva organización para él: la integración del negocio de mármol con la actividad como constructor. De este modo, el empresario tuvo manos libres y el tiempo necesario para traer más negocios “a la mesa” y expandirse. El resultado fue explosivo. Para el 2018, se tenían 3 desarrollos habitacionales en construcción (120 departamentos); se habían adquirido 50% de las acciones de la principal planta procesadora de mármol en México; se había importado de Italia una planta laminadora de mármol puesta en remate bancario; se había planificado y liderado la construcción de la nave industrial donde estaría instalándose dicha planta para el 2020. Todos esos proyectos, bajo el Project Management de Elizabeth. Resultó una excelente mancuerna, un auténtico dúo dinámico, hasta que Elizabeth se topó con el “Techo de Cristal” familiar de este brillante emprendedor. Tras varias conversaciones donde Elizabeth indagó su futuro en la empresa, encontró que no había un empate en la visión de su posición en el negocio, por lo que Elizabeth tomó la decisión de retirarse, en el que fuera el mejor momento de su gestión. Prefirió retirarse con honor y a tiempo, para depurar e impedir que crecieran descontroladamente, los resentimientos.

2018

Desde su salida de la empresa de construcción, mes de mayo 2018, el propósito de Elizabeth fue el de construir su propio Imperio. Su principal trabajo desde entonces ha sido creérselo. Quizás esto último ha sido lo más difícil para ella en toda su historia profesional: creerlo para crearlo. El principio de esta nueva etapa fue sencillo, traía una poderosa inercia de logro y éxito, pero al transcurrir el tiempo, varios tropiezos fueron dificultando las cosas. Tras dejar la empresa de construcción y mármol, usó los recursos que tenía, más un sustancial préstamo de sus familiares más cercanos, para subarrendar propiedades y ofertar hospedaje en Airbnb. Un emprendimiento simple e inofensivo, que le dio interesantes aprendizajes de gestión, muchas satisfacciones y crecientes ganancias… hasta que incurrió en un descuido, que interrumpió de súbito el negocio en el mes de mayo 2019, tan solo un año después de haberlo iniciado. Desde entonces ha lidiado con pequeñas crisis buscando a toda costa que no se conviertan en grandes crisis, y descifrando cuál será el camino por seguir para la construcción de ese Imperio que se propuso desde la profundidad de su ser, erigir. Avanzó en un par de ideas, por ejemplo, una academia en línea especializada en actualización médica, que no se concretó ese año y sigue en pausa. Buscó integrar un “equipo poder” para un primer desarrollo inmobiliario. Aquí ya cuenta con la aportación de un terreno en una ubicación excelente, pero dado que el terreno está a mitad de un juicio, tomará tiempo antes de poder accionar y dedicar esfuerzos a ese desarrollo. Dedicó tiempo a valorar otros posibles vehículos que la lleven a la construcción de esa vida próspera y satisfactoria que desea. Analizó prestar servicios como agente inmobiliario, analizó la adquisición de una franquicia para la colocación de créditos hipotecarios, en especial la mejora de hipotecas. Ha buscado en todo momento poder brindar un servicio, de preferencia en forma masiva, donde pueda transmitir conocimiento, y servir al mayor número de personas posibles. En esa valoración se encontraba, cuando a mediados de 2019 conoció la oferta de Servicios de Best Coaching y de inmediato se interesó y se identificó con ellos, en propósito, en misión y en visión.  De inmediato se hizo seguidora de los contenidos, admirando la excelencia que denotan.

2020

Comenzando este año, en los primeros días del mes de enero, recibió un correo con una interesante noticia: la firma Best Coaching buscaba entrenadores o consultores freelancers en el área de sistematización de procesos. Cada palabra descrita en la oferta y en la descripción de la posición, resonó en ella, así que inició el proceso de selección, y tras varias semanas obtuvo la feliz noticia de haber sido seleccionada en el proyecto de colaboración. Dentro del proceso, Elizabeth rememoró toda su trayectoria profesional, y encontró que tiene muchos conocimientos y experiencias por ofrecer y por compartir, que podrían hacer la diferencia para muchos negocios, con una enorme experiencia en muchas industrias, y con el respaldo sistemático de Best Coaching. Adicionalmente, investigó y revisó a detalle toda la información que fue posible para ella recabar de la firma Best Coaching, y encontró una enorme afinidad con los valores, la visión y el enfoque de los servicios de entrenamiento empresarial de la firma. Descubrió que Best Coaching cuenta con un programa de franquicias, y tiene el presentimiento de haber hallado el vehículo que había estado buscando, para conducirse a su condición de vida ideal, a un estado de consolidación profesional, donde se conjunten los valores de la libertad de tiempo y libertad financiera, con la eficiencia y la solución de problemas que a ella tanto le satisface aportar. Con este hallazgo, Elizabeth se siente en el lugar perfecto para la consolidación y la prosperidad profesional y personal que tanto había estado buscando.

contactContacto

Teléfono: +52 (229) 200 56 20
Email: infover@bestcoaching.com.mx